
Mi abuela Jorja sí sabía reunir a toda la familia alrededor de un buen "puchero de hierbas" calentito, que lo tomaban tanto los mayores como los niños acompañado de unos bizcochitos.
Lo echo de menos, a veces me gustaría que volviéramos a reunirnos todos como entonces pero sólo ella tenía ese arte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario